Colombia, una escuela del delito.







Colombia, una escuela del delito.

 

 

Tengo una pregunta para ustedes: Cuando un preso sale de la cárcel en este país ¿Creen que tiene los valores necesarios para reinsertarse en la sociedad? Es preocupante el manejo inadecuado de la delincuencia dentro de las cárceles, pues los presos siguen cometiendo los mismos delitos, negocios y actividades ilícitas. Asimismo, es preocupante ver que al terminar su tiempo de condena, ellos salen con problemas mentales, morales y éticos, y para colmo de males, actualmente en Colombia, reducir tiempos de condena es factible si se tienen los medios y el poder necesario. ¿A cuanta gente no le han dado casa por cárcel?

 

Ahora bien, imagínense un patio de prisión completamente lleno de presos que no están haciendo actividad alguna que les pueda ayudar a su debida reinserción. ¿Quién tiene la culpa de esto? Puede haber muchas respuestas a esta pregunta, pero la más clara es: de los mismos que se deberían ocupar en desarrollar y patrocinar talleres, actividades lúdicas y acompañamiento profesional, El Gobierno. 

 

Adicionalmente, una cantidad importante de presos sale con problemas mentales severos como la depresión grave y el incremento de riesgo suicida que causa estar encarcelado tanto tiempo. Por lo tanto, el panorama del sistema penitenciario es negativo bajo cualquiera de estas dos perspectivas: si no sale a seguir delinquiendo, sale con deficiencias en su salud mental, entonces ¿en dónde está la resocialización de la que tanto habla el gobierno? Para la gente que cree que las herramientas como talleres, profesionales de la salud mental y actividades lúdicas no funcionarán como posible solución porque el delincuente por naturaleza es lo que es y no cambiará, hay una posición debatible para esta línea de pensamiento. 

 

Nuestro país, tiene modelos a seguir en el mundo de los cuales podría tomar nuevas estrategias que den resultados positivos. El sistema penitenciario actual de Noruega ha demostrado resultados no perfectos, pero si muy favorables, con las bajas tazas de crimen que tanto envidiamos. El presupuesto actual de rehabilitación para una persona se acerca a 120.000 dólares al año. Son países en los que el objetivo principal de la cárcel es hacer a las personas mejores a partir de métodos como la seguridad dinámica. Guiarlas para unirse a la sociedad siendo seres con valores, más ética y moralidad y así permitir un desarrollo exponencial a nivel social. 

 

Teniendo esto en cuenta, pensemos en lo dijo Nietzsche, es una sorpresa ver como nuestro castigo no purifica al delincuente, sino que lo envilece aun mas que el propio delito. Ya es momento de ver esta realidad con los ojos abiertos, no sigan caminando por las calles ciegos. Es hora de que nuestro país no tenga mas escuelas del delito, que comience a abrir escuelas de reflexión.

 

Gracias. 













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