SOY UNA PERSONA ¡DEJAME OPINAR!















SOY UNA PERSONA , ¡DEJAME OPINAR ! 

 

  •                                                 “Podrán callarnos, pero no pueden impedir que tengamos nuestras propias opiniones” 

  • Anne Frank  

 

                                

El hombre es un animal pensante. Es por eso que la capacidad de razonar y opinar nos identifica como seres humanos. Desde el punto de vista filosófico de la esencia del ser, esta capacidad de opinar se desarrolla a partir de procesos de la razón. Existen múltiples tipos de pensamiento incluyendo el pensamiento interrogativo, analítico, creativo, deductivo y el crítico que es precisamente la base de todos y con el cual se fundamenta la autonomía y la capacidad de opinar.  La opinión es un pensamiento individual sobre una situación específica y debe ser respetada y valorada. Aun siendo conocido esto por todos, la opinión nos suele ser arrebatada y es con frecuencia limitada y coaccionada por la malinterpretación y el abuso de nuestra generación. 

 

En nuestra sociedad actual no se puede hablar con libertad y dar a conocer la opinión. Debemos estar siempre atentos y muchas veces callar nuestro criterio porque todo lo que decimos puede ser utilizado en nuestra contra, esto es porque las personas especialmente “la generación de cristal” malinterpreta todo Existen leyes, grupos, asociaciones que se encargan de destruir a la persona que tiene una forma de pensar diferente y darla a conocer o que por el contrario se encarga de contar como suceden los hechos. Según la psicóloga Cory Clark, las personas utilizan estas situaciones en las cuales reciben una opinión para victimizarse en frente de su grupo y así conseguir beneficios sociales, económicos y de respeto.  En julio del 2021 Manuel Almagro y Neftalí Villanueva filósofos y profesores de la Universidad de Granada publicaron un artículo en “The conversation” en el cual encontraron que, dependiendo del estatus del hablante, intención del comentario y daños o consecuencias, una opinión puede ser malinterpretada como crítica aun cuando su propósito no lo es. 

 

Son muchos los factores que contribuyen a que nuestra opinión sea mal interpretada o no pueda ser expresada. Dentro de ellos, las generaciones que escuchan esta opinión pueden interpretar mal lo que estamos diciendo así lo digamos bien. Por ejemplo, la denominada “generación de cristal”. Esta generación es aquella conformada por las personas nacidas después del año 2000. Son hijos de la generación X que son padres que sufrieron carencias y fueron educados con medidas disciplinarias drásticas. Dentro de sus patrones de crianza, buscan que a sus hijos nos les falte nada y tienen la convicción de no querer tratar a sus hijos como fueron tratados ellos. Es así como los integrantes de esta generación de cristal, también llamada Z están acostumbrados a tener todo lo que desean. Son niños que no se pueden regañar ni corregir. Cuando esto ocurre se sienten afectados con frecuencia en su autoestima y suelen tener poca capacidad de frustración. Esto los convierte en niños inseguros, con pobre capacidad de adaptación, de resiliencia y tolerancia haciendo que ante una opinión diferente a la de ellos o ante una situación de adversidad, se derrumben o peor aún tomen conductas inadecuadas hacia ellos y hacia la sociedad.  

 

Este problema es muy común en la generación de cristal ya que al ser “mimados” se han acostumbrado a que todo les llegue fácilmente, haciendo que para ellos cualquier contradicción o pensamiento opuesto sea considerado un insulto. Un ejemplo claro de esto, lo vemos día a día en las noticias, en las redes sociales y en nuestro entorno: un adolescente que pelea con su novia porque ella no quiere hablarle, el joven que no logra la calificación esperada o el que no es elegido para ser integrante del equipo y de manera irracional e impulsiva consideran que no puede soportar este tipo de frustraciones toman decisiones equivocadas como atentar contra su vida o aún peor ingresar a una escuela y atentar contra la vida de todos sus compañeros.  

Opinar diferente al otro no debe ser una excusa para dejar de plantear nuestro punto de vista. Puede que la explicación a esta situación sea sólo la “generación de cristal” y sus patrones de crianza. Sin embargo, no es fácil dar nuestra opinión cuando es contraria a la de otro, sin importar su edad o generación en la cual ha crecido. La razón es que esa persona puede sentirse afectada en su integridad y tomarse este tipo de comentarios de manera personal. Podemos intentar resolver esta dificultad de diferentes maneras. Por ejemplo, al aumentar la capacidad de tolerancia a la opinión opuesta o expresarla con asertividad permite que los mensajes puedan llegar de manera más clara y sin afectar al otro. La asertividad es la habilidad de expresar de una forma adecuada y sin hostilidad un pensamiento, una posición o sencillamente una frase. Esto incluye también una forma de expresar nuestros sentimientos. Entonces, el problema no es expresar una opinión contraria. El problema es no saberla expresar para que el mensaje llegue al otro. El problema no es solamente que una generación como la generación de “cristal” tome las frases de manera personal. El problema es que no sabemos expresarlo de forma adecuada y esto conlleva a que nosotros podamos lesionar a la otra persona. 

 

Expresarse de manera adecuada y hacernos una generación fuerte en momentos de crisis puede ayudarnos a entender y aceptar la opinión del otro. No debemos considerar que opinar diferente es ser más débil o que no tenemos la razón. Podemos con argumentos o analizando la situación manifestar nuestro punto de vista con respeto y asertividad para que a las personas les llegue nuestro mensaje.  Concentrarnos en estos comportamientos puede ayudarnos a evitar actos inadecuados o con consecuencias serias.  Debemos entender que las situaciones, frases o comentarios de las personas no son necesariamente dirigidos a nosotros y que podemos racionalizar estos actos para darle a cada cosa la importancia que merece.  Entendiendo que existen diferencias, evitaremos que nos hagamos daño y que podamos cada día seguir creciendo como seres humanos.  

En este sentido, esta falta de adaptación, tolerancia a la opinión contraria y capacidad de sobreponerse a las caídas o a la derrota conlleva qué se esté cimentando una sociedad enferma y solitaria.  Preferimos estar solos por no recibir una crítica, preferimos no hablar o inclusive convivir con animales y no con seres humanos por no aceptar una opinión diferente.  Se está formando una sociedad llena de enfermedades mentales, las cuales son la nueva pandemia de este siglo. Por ejemplo, la depresión, el suicidio y el aumento de muertes por enfermedades mentales son cada vez más frecuentes.  


Recientemente Mark Zimmerman, médico psiquiatra reafirma el concepto de trastorno de la personalidad dependiente. Este tipo de trastorno se caracteriza por aparecer en personas que necesitan de manera imperiosa de otra para que los cuide, volviéndose totalmente dependientes y sumisas al cuidador. Si a esto le sumamos el hecho de una crianza sobreprotectora como ha ocurrido con la llamada “generación de cristal” podemos observar con más frecuencia la presencia de enfermedades mentales como la depresión, el suicidio, trastornos de ansiedad y aumento en el consumo de sustancias psicoactivas.  


  

Esta es una de las grandes consecuencias de esta nueva sociedad que no acepta la opinión contraria o las críticas. Cada vez vemos con más frecuencia consumo de medicamentos antidepresivos, drogas que crean adicción o inclusive alcohol. El problema se ha visto agravado por la pandemia por Covid-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión en el mundo ha aumentado hasta en un 25% y empeorará con esta generación si no sabemos expresar nuestra opinión o escuchar puntos de vista contrarios con tolerancia y respeto.  

 

Para concluir, como se ha venido mencionando a lo largo del texto, respetar y valorar la opinión no solo es de suma importancia, sino que debe ser considerado una de las formas de raciocinio del ser humano. Poder opinar o dar mi punto de vista es un derecho adquirido, el cual me fundamenta como ser humano. Es el momento de hacer un alto en el camino y mirar cómo estamos educando y criando a la sociedad ya que independientemente de la generación, de los patrones de crianza, del estrés de la vida cotidiana e inclusive de los efectos postpandemia, debemos entender que la opinión contraria existe y no debemos tomarla de manera personal y mucho menos tomar conductas opresoras contra la persona que la expresa, en lugar de esto fortalecer la forma de comunicación y tolerancia y de esa forma crear una sociedad solida preparada para enfrentar el nuevo mundo. 

 

Referencias:  

 

Pensamiento: Concepto, tipos y ciencias que lo estudian(s.f)  

 

La pandemia por COVID-19 provoca un aumento del 25% en la prevalencia de la ansiedad y la depresión en todo el mundo. (s. f.). organización panamericana de la salud  de https://www.paho.org/es/noticias/2-3-2022-pandemia-por-covid-19-provoca-aumento-25-prevalencia-ansiedad-depresion-todo 

 

 

Holgado, M. A. & Fernández, N. V. (2021, 22 julio). Por qué ya no se puede decir nada sin ofender (aunque sean verdades como puños). The Conversation. https://theconversation.com/por-que-ya-no-se-puede-decir-nada-sin-ofender-aunque-sean-verdades-como-punos-164691 

Generación de cristal, quiénes son y cuáles son sus características. (2022, 26 septiembre). Blog de la Facultad de Ciencias de la Salud UPN.  de https://blogs.upn.edu.pe/salud/2022/05/02/que-es-la-generacion-de-cristal-concepto-y-sus-caracteristicas/ 

Samudio, J. L. D. M. (2021, 2 diciembre). La generación de cristal. ELESPECTADOR.COM. https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/julian-lopez-de-mesa-samudio/la-generacion-de-cristal/ 

 

 imagen: (2022). Danielcolombo.com. https://danielcolombo.com/wp-content/uploads/2015/08/punto-de-vista.jpg


                                                                                                 Daniel Fernández Sarta  

 


    



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