De pronto me gusta
DE PRONTO ME GUSTA
Me gusta despertarme temprano los fines de semana, aunque entre semana me quejé de tener que hacerlo para el colegio. Me gusta tirar la pelota azul de squash en mi cuarto mientras estoy aburrido. Me gusta irme a dormir a la hora en la que puedo ver el chiringuito de jugones, el programa de futbol español que veo con mi mamá. Me gusta leer en inglés, pero en español no tanto. Me gusta sentarme tardes enteras a jugar a la consola con mis amigos. Me gusta que me saquen temprano de las clases para almorzar primero y luego si ir a jugar baloncesto, porque si no me tocaría jugar menos tiempo. Me gusta el pastel de chocolate de Joyce y de Deli. Me gusta no comer torta en las fiestas de cumpleaños, a menos que sea del de chocolate de Joyce o Deli. Me gusta trasnochar para ver jugar al equipo de Dallas, los Mavericks. Me gusta llenar los álbumes del mundial cada cuatro años y el de la copa América también. Me gusta que mi papá me ponga canciones de salsa, de las viejas que el escucha, como Pedro Navaja o Plástico. Me gusta que mi mamá me cuente historias de la familia. Me gusta ponerme mis audífonos y escuchar música, en especial la que cantan los raperos negros o los puertorriqueños. Me gusta sentarme tardes y mañanas a tocar un instrumento al lado de más personas, a las que también les gusta tocar instrumentos. Me gusta armar despelote por toda la casa para decorarla de navidad. Me gusta ver las estrellas afuera de Bogotá, porque aquí no se ven bien. Me gusta cantar canciones sin saberme la letra. Me gusta acariciar perros, pero no los de calle porque esos pueden tener enfermedades. Me gusta sentarme en la silla de la ventana de los aviones, porque si no lo hago me mareo. Me gusta el frio, solo si tengo una cobija para arroparme. Me gusta el calor, si tengo algo para refrescarme. Me gusta la canción que dice “Me importas tú y tú y tú y solamente tú y tú y tú y tú y tu”, pero solo la versión de Andrés Cepeda. Me gusta ser ordenado, porque el desorden me desespera. Me gusta tomar fuze tea de manzana y ginger, así no me gusten las gaseosas. Le tengo miedo a los payasos, a la oscuridad y al sufrimiento. Por eso, me gusta cuando algo no me asusta.

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