VIVIR EN UN MUNDO FICTICIO PARA EL BENEFICIO DE LA REALIDAD
“El mundo de la realidad tiene sus límites, pero el mundo de la imaginación es ilimitado”. Lo que el filósofo Jean Jacques Rousseau propone con esta frase es la idea de que los límites y las fronteras están presentes en la vida real, sin embargo, les voy a plantear una pregunta, ¿qué creen ustedes que ocurre cuando esta realidad se transforma en nuestra imaginación? Ahí entra en acción la realidad virtual, la cual es una tecnología que tiene como único límite nuestra habilidad de imaginación. Pero esta imaginación tiene sus riesgos y es por eso que tenemos que aprender cómo utilizarla de manera apropiada para salir beneficiados.
Muchos de ustedes se preguntarán, ¿qué beneficios tiene la realidad virtual? Pues bien, esta tecnología ha sido implementada en campos como la medicina y educación en las cuales se han logrado grandes avances. Por ejemplo, se ha usado para tratar pacientes con ansiedad exponiéndolos a situaciones en las que la experimenten. Y si no recuerdo mal, el rector de nuestro colegio también anunció que se iba a implementar esta tecnología lo cual me lleva a otro punto a mencionar, la educación, en la cual la realidad virtual facilita el aprendizaje ya que se ve y se siente lo que debemos aprender en vez de solo escuchar sobre este, lo cual hace que el cerebro guarde esta información y aprenda. Imagínense estar en un campo de batalla, en la vía láctea o incluso en la estructura del cerebro, todo esto es posible en la realidad virtual,
Ahora bien, me imagino que muchos de ustedes han visto películas tales como Matrix o Ready Player One, pues bien, en estas películas la historia gira alrededor de la idea de que la realidad virtual consume a su usuario y lo hace olvidar de la realidad. Supongo que también han pensado en que estas películas se podrían volver en nuestra realidad y por eso no les interesa esta tecnología y les da más miedo que curiosidad. Pues el problema es que esta concepción no es correcta ya que el problema no surge de la tecnología, pero del usuario, y es que como ocurre en casos similares tales como el alcoholismo o la drogadicción, el consumidor lo usa como un tipo de escape de la vida real, una vida llena de depresión y ansiedad. Entonces ahí entra la posible solución a sus problemas, la ayuda profesional, ya que, al tratar el origen del problema, se eliminan los otros malos hábitos que eran los catalizadores de la adicción e incrementaban la seriedad de la situación.
Sin embargo, la realidad virtual se ha visto amenazada por individuos que la usan para explotar las vulnerabilidades de sus usuarios. Uno de estos casos fue el de una investigadora de un grupo de responsabilidad corporativa llamado SameOfUs la cual fue abusada sexualmente, y bueno, se preguntarán ¿cómo es que esto afecta al usuario en la vida real si ocurre en un mundo ficticio? Pues la realidad es que, aunque no sea un daño físico para ellos, los efectos mentales son severos y pueden llevar al trauma. Por eso, se han implementado sistemas para evitar que esto suceda, uno de estos es el “personal boundary” o límite personal de Meta, o Facebook, en el que los demás usuarios no pueden entrar en un área determinada alrededor de otros usuarios y así se evitan problemas como los que ya fueron mencionados.
Finalmente quisiera terminar mi discurso con una frase del físico Stephen Hawking la cual es la siguiente, “El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento.” Esto significa que el futuro de esta tecnología depende de nosotros, ya que no podemos andar por ahí sembrando nuestras ideas erróneas sobre la realidad virtual, nuestra “ilusión del conocimiento”. Por eso los invito querido público a darle una oportunidad a la realidad virtual de una manera apropiada, ya que esta puede salirse de control e ir en contra de nuestra integridad y entonces tendremos que esperar la llegada de nuestro Morfeo para que nos rescate de nuestra Matrix.
Gracias.
Buen discurso!
ResponderEliminarAlgunas cosas por mejorar podrian ser:
Que en algunos puntos, el discurso se enfoca demasiado en explicar los conceptos de la realidad virtual, lo que puede resultar redundante para el público al que va dirigido.
Que el argumento sobre la adicción a la realidad virtual podría profundizarse más.