LA FRIALDAD QUE CONSUME LA SOCIEDAD POSMODERNA
La frialdad que consume la sociedad postmoderna
"La modernidad en definitiva se compone
de la negación del otro y la potenciación del yo".
-Marina Garces
Hace 15 años Zygmunt Bauman (sociólogo y filósofo polaco el cual dedico sus estudios principalmente a el comportamiento adaptado por la sociedad en diversos aspectos de la vida cotidiana abordando el tema de la modernidad) nos advertía en su libro “Modernidad liquida” que los seres humanos hemos llegado a un punto en el que tratamos nuestras relaciones interpersonales como si fuera un supermercado, siempre con ganas de encontrar un producto nuevo, por esto mismo los seres humanos han entrado en una era en la que la frialdad con nuestro entorno sumado con la indiferencia presente en todo momento se han vuelto los controladores de nuestra vida diaria, existen diversas posturas al respecto, esta forma de actuar se ha criticado por diversos autores, al considerar que el pensamiento conjunto que se ha desarrollado nuestra sociedad se basa tanto en el consumismo neto como en el individualismo, este siendo traducido no solo a los objetos sino a las personas. Por otra parte, existen las posturas que defienden este actuar, basándose en la adaptación inminente del ser humano a su entorno. El objetivo del presente ensayo es convencer al lector de abordar el monótono comportamiento humano como una alteración de cómo se vive la vida.
Las interacciones sociales cara a cara de las personas han pasado a un plano
secundario, las personas, en especial los jóvenes de hoy en día, ya ni siquiera
poseen del compromiso necesario para contestar una simple llamada, ya que para
ellos esto conlleva el escuchar a tiempo real, y no se puede aplicar la ética
consumista a la que los tienen acostumbrados, no se puede ni pausar, ni
silenciar mucho menos adelantar a la comunicación que estas llevando a cabo con
alguna persona, aunque muchos puedan pensar que esto sucede debido a que los
jóvenes de hoy en día son considerados “sensibles” “débiles” o cualquier
adjetivo denigrante que se puedan imaginar, la verdad es que no es así. Es la reacción natural del ser
humano, adaptarse, los jóvenes simplemente se adaptan al ambiente social al que
han sido sometidos desde su nacimiento, un mundo con tecnología al alcance de
todos, un mundo en el que puedes tratar a los demás como simples cajas vacías y
ni siquiera interesarte por ellos, un mundo en el que todos pasamos a ser simples
proveedores de los demás, un mundo obsoleto cuanto menos.
A pesar de que este último siglo presume el preocuparse por la justicia social y la salud mental de los demás, la cruda verdad es que actualmente vivimos en una sociedad mucho más violenta, en la cual no tenemos ni espacio, ni un segundo para pensar en la empatía, mucho menos aplicarla. Un ejemplo que demuestra esto sería, el de Tomas Pablo Blanch Toledo, mejor conocido con el pseudónimo de “tomiii 11” un chico de tan solo 12 años el cual padecía de cáncer muy avanzado, como su último deseo pidió al mundo encarecidamente que lo ayudara a cumplir su sueño de convertirse en un “youtuber” famoso, en este escenario la mentalidad fría y de cuestionamiento de todo, la cual es recurrente en la postmodernidad en la que habitamos no podría aparecer. Pero tuvimos que presenciar un escenario en el que los que querían participar en el cumplimiento del sueño de tomiii, atacaban a muerte a los que no les interesaba sumarse a la causa y viceversa los que no querían sumarse, atacando a los que sí lo hicieron, ya que poseen la creencia de que los individuos solo actúan por interés propio, y por motivos egoístas, narcisistas, pero solo por su propio beneficio.
En la actualidad, donde el consumismo es tan importante, no se trata de conservar los objetos, sino de actualizarlos en todo momento. Aquellos que actualmente poseen un teléfono 2020 tienen un dispositivo anticuado en sus manos y no tienen posibilidad de "conectarse" con otros. Ocurre no solo con los teléfonos, sino con todo lo que nos rodea, y la obsolescencia programada, que es la programación realizada en el producto para que no tenga una vida útil prolongada o partes para la autocuración: directa, la solución simple es reemplazarlo, tanto sea un objeto o una persona a la cual consideramos como tal. En la sociedad actual, hay cada vez más tiendas, y cada vez más personas son consumidores calientes. Sin embargo, como lo importante no es satisfacer los deseos, sino generarlos y alimentarlos constantemente, la persona rápidamente se angustia ante lo efímero y transitorio de las cosas que le rodean, siempre en busca de experiencias nuevas remplazando en este caso a las demás “personas” que ni siquiera parecen llegar a ser consideradas un ser pensante, con sentimientos el cual merece respeto.
Por otro lado, el concepto de “ciudadanía” ha cambiado drásticamente, siendo reemplazado por una forma de vida más nómada, donde las personas ya no están "arraigadas" en un lugar, sino que viven sus vidas como turistas, no solo cambiando la zona de vivienda, y, como hemos visto, el trabajo, la pareja y otros se autoexcluyen de las redes tradicionales de apoyo (como la familia). Cada vez son más los jóvenes que “salen” en busca de nuevas experiencias y deseosos de conocer nuevas realidades, desplazándose de un lugar a otro sin permanecer en ningún lugar más de dos meses. No hacen esto para participar en otros estilos de vida, sino para satisfacer su propio bagaje de experiencia personal. Esto significó "el final de la era del compromiso mutuo", con la retirada de los espacios públicos y la imposición del individualismo, lo que provocó "la erosión y lenta desintegración de la noción de la ciudadanía".
Asimismo, la mayoría de nuestros abuelos lograron mantener
su relación hasta el final de sus días, lo que hoy en día es casi una utopía e
impensable actualmente. Como explica Bauman en su libro de “Modernidad Liquida”,
las relaciones de hoy se basan en el concepto de “amor liquido”. Como
resultado, es más común que las parejas eviten el compromiso y se nieguen a
sacrificar su llamada libertad personal para dedicarse a una sola pareja. Esto
conlleva a que casi ninguna pareja que se conoció a través de Tinder, Instagram
u otras redes sociales, han logrado sobrevivir y fortalecer su relación, la
mayoría de las veces por no decir todo el tiempo, las relaciones actuales son
efímeras y se prolongan hasta que se produce un conflicto, momento en el que se
acaba la relación y se vuelve a retomar el “directorio” (red social) para
empezar con otros, y así sucesivamente, conllevando a quedar atrapados en el
mismo ciclo.
El trabajo es otro de los ámbitos que no están pensados para perdurar más allá de un tiempo (Bauman, Z. 2022). Tiempos Líquidos. En una sociedad móvil, no solo se rechazan los lazos amorosos: muchas personas rechazan cualquier tipo de conexión, por lo que es impensable quedarse en una empresa hasta el día de la jubilación. Parece que ahora no hay espacio para un trabajo de por vida o incluso para una vida de conocimiento, ya que el conocimiento tiende a volverse obsoleto demasiado rápido a medida que el mundo de la tecnología continúa evolucionando. Los empleados deben prepararse para múltiples desafíos todos los días y adquirir nuevas habilidades y competencias laborales que se actualizan constantemente. Asimismo, uno de los requisitos que las empresas están haciendo cada vez más es que la persona ideal debe estar lista para dejar su vida y mudarse a otra ciudad cuando el negocio lo requiera.
De esta manera se podría asumir que el sujeto se construye en la modernidad tardía contra el telón
de fondo de un mundo fragmentado de identidades y culturas de estilo de vida
que compiten y contrastan. La matriz que enmarca la personalidad de la
modernidad es la manera ambigua en que las fluidas relaciones sociales de la
modernidad tardía inciden en el individuo, produciendo un yo reflexivo y
múltiple. La cuestión del yo, siempre se cruza con el otro o el no-yo que
significa la singularidad particular o el aspecto central del yo; mientras que el
yo realiza este mismo proceso con su otro, tal como lo elaboró originalmente el
filósofo alemán (Georg Hegel, 1807) . Extendiéndose más allá de la modernidad, la complejidad
del entrelazamiento entre identidad y diferencia se remonta hasta Platón según
Hegel, y la polis
griega .
Considerando los diversos aspectos abordados anteriormente que evidencian de
manera clara que el ser humano actual simplemente no está preparado para un
“compromiso” con nadie ni nada, todo esto lleva a lo más preocupante de todo,
la frialdad e indiferencia la cual todos los aspectos de la modernidad han
contribuido para desarrollar esta conducta. Y muchos podrán decir que conocen a
gente que es cálida, no indiferente, que no cumplen las características mencionadas,
pero seguramente estas personas hayan sido criadas con otro sistema de
costumbres muy alejado de lo que ahora llamamos “modernidad”, se comportan de
manera distinta debido a que los cambios que la sociedad ha venido presentando
no les han llegado y probablemente nunca les lleguen, por otra parte los que si
han sido afectados por estos pensamientos tan ambiguos, seguramente por naturaleza
del ser humano, van a adoptar actitudes individualistas, consumistas,
narcisistas, materialistas etc...
A manera de cierre se podría asumir que en la modernización que ha sufrido la sociedad humana, todos los aspectos de nuestra vida que antes considerábamos inamovibles y que por tradición se iban a quedar iguales, han sufrido un drástico cambio, pareciendo ya casi irreconocibles comparados con lo que “deberían” ser, la comunicación, el ser ciudadano, el amor incluso. El centro del mundo somos nosotros, los demás no importan, ni son considerados un ser humano, son objetos que proveen a la potenciación del “yo” que irónicamente ni nos hace felices a la larga, la sociedad está en constante cambio, ha sido corrompida y nunca más será lo mismo que antes. En definitiva, el ser humano en tan poco tiempo paso de vivir en comunidad a vivir “solo”, la frialdad y el desinterés que se llega a sentir por el otro que lo único que nos queda es aceptar esta cruda realidad.
Referencias: Zygmunt, B. & Rosenberg, (2020,
13 julio). Modernidad Líquida (1.a ed.). Fondo de Cultura
Económica.
Repositorio
UC | Dirección de Bibliotecas UC. (s. f.). Recuperado 9 de octubre de 2022, de https://repositorio.uc.cl/handle/11534/15447
Condición
póstuma, o el tiempo del «todo se acaba» | Nueva Sociedad. (2019, 13 octubre). Nueva Sociedad
| Democracia y política en América Latina. Recuperado 9 de octubre de 2022, de https://nuso.org/articulo/condicion-postuma-o-el-tiempo-del-todo-se-acaba/
Garcés, M.
(2018, 1 julio). Nueva ilustración radical (Edición estándar). Anagrama.
Comentarios
Publicar un comentario