EL BUCLE SIN FIN

 

EL BUCLE SIN FIN 

 

El triángulo representa el bucle del cual todos somos parte, pocos no logran ser parte de este o no les importa pertenecer en él. Este bucle es parte de la sociedad, un bucle sin final el cual cada día se suma siempre alguien más. A lo que me refiero con bucle, es como todos al querer encajar somos algo que en realidad no nos representa. Al final todos terminamos siendo el reflejo del otro, iguales por fuera, pero por dentro completamente diferentes. Pensamos que este bucle es normal porque ya forma parte de nuestra vida cotidiana, es algo que realizamos inconscientemente, sin embargo, no es sano. Muchos criticamos la sociedad actual gracias a los estereotipos, pero no realizamos que al cambiar para agradar o pertenecer a un grupo estamos tratando de alcanzar el estereotipo de lo que ese grupo considera agradable. Este bucle es culpa de los que se creen que tienen el poder de juzgar o excluir a los demás y los que quieren cambiar solo para a agradarle a aquellas personas, pero tenemos que considerar que las personas que nos reciben a pesar de que no les agrade algunas de nuestros defectos, son aquellas que valen la pena.  


Es complicado no formar parte de este bucle, yo diría que es un logro. Admiro profundamente a ese escaso número de personas que no les interesa ser parte de este o que son conscientes de que existe y que es toxico. Estás personas suelen tener buena autoestima o por lo menos eso demuestran ya que saben que son suficientes siendo ellos mismos y que las personas que los aceptan tal y como son, son las únicas que merecen formar parte de su vida. Lamentablemente estas personas son las que son consideradas extrañas, pero la pregunta es ¿Aquellas personas son realmente extrañas o los demás lo somos? Es una pregunta discutible pero personalmente considero que los demás somos los raros porque pensamos que es normal, cuando es todo lo contrario. Si entras en este bucle, es más complicado de lo que crees salir porque nos dejamos de conocer a nosotros mismos, terminamos siendo algo que no somos y nos acostumbramos a este “nuevo yo” pero en realidad terminamos descontentos con este. 


Cuando el grupo por fin te acepta porque lograste satisfacerlos, puede que al compartir tiempo con ellos te termines dando cuenta de que en realidad son malas personas y ya no terminas satisfecho con tu “nuevo yo” ni con los que te rodean. En otras ocasiones te acostumbras y terminas siendo igual que ellos por más que en el fondo no te guste. El ambiente de este grupo es toxico y puede llevar al arrepentimiento, a la tristeza o incluso generar incomodidad, no hay nada peor que sentirte incomodo en el lugar que tanto luchaste por pertenecer. Vivir de esta manera es complicado ya que, si no nos agradamos a nosotros mismos, será aún más complicado agradarles a los otros. Lo que no nos tiene que importar es el agradarle a los demás ya que no le vamos a agradar a todo el mundo y mucho menos esforzarnos a ser algo que no somos para que nos acepten, siempre van a haber pocas personas que te acepten y no te juzguen por como eres, esas son las personas que realmente debemos valorar y dejar que sean parte de nuestra vida. 

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