UN ARMA CONTRA LA FELICIDAD
El FOMO: “determina nuestras ansiedades contemporáneas, las que hoy en día corresponden a nuestras sensaciones de ausencia…”
Wilfreda, L y Yana, M
El miedo a perderse de algo, muchas veces referido como FOMO, acrónimo de la expresión anglosajona “fear of missing out”, es algo con lo que muchas de las personas de esta época están familiarizadas. Ante todo, el FOMO se define por Trustmary team (2022) como la necesidad de mantenerse conectad@ con las personas a tu alrededor, que surge del miedo de perderse de una experiencia gratificante con éstas. Este miedo lo experimentan los miembros de las sociedades mediáticas y las nuevas generaciones ¿Alguna vez has sentido un malestar al ver las publicaciones de tus amigos en un viaje mientras que tú te quedaste en casa? ¿Alguna vez has comprado un producto de manera impulsiva porque estaba en tendencia? Si es así, puede que hayas experimentado éste sin siquiera darte cuenta. En estas situaciones se puede evidenciar cómo el FOMO está presente en el día a día. Pero entonces, si es tan cotidiano ¿Por qué hoy en día se podría considerar al FOMO dirigido a los adolescentes como una forma de manipulación moralmente inaceptable? Pues porque actualmente el FOMO es el causante de la insatisfacción de los adolescentes colombianos de la sociedad mediática frente a sus vidas.
En este ensayo se va a acudir al área de la psicología para presentar, a un público colombiano, los impactos en la salud mental que les deja el FOMO a los adolescentes. Se van a presentar las formas en que este miedo está siendo explotado por las empresas y cómo el uso de las redes sociales se asocia con este síntoma. Esto se llevará a cabo por medio de una consulta basada en la teoría de Dar Herman, experto en marketing, quien definió el termino de FOMO a finales de los 90 a partir de las quejas de los consumidores que no querían perderse de algo valioso en una compra. Con el paso del tiempo se convirtió en un fenómeno sociocultural y en la actualidad se ha adaptado al contexto digital. Dicho esto, el objetivo será convencer a la audiencia de que actualmente el FOMO es la razón por la cual los adolescentes sienten una insatisfacción frente a sus vidas. Así mismo, se va a concientizar a la audiencia sobre esta problemática y de esta forma se dará paso al surgimiento de nuevos estilos de vida que satisfagan a los adolescentes.
Según Haidt, J, de la universidad de negocios de Nueva York, y Allen, N, del centro de salud mental digital de la universidad de Oregón (2020), el miedo a perderse de algo es el responsable de la adicción a las redes sociales y a los dispositivos móviles en adolescentes. Dado lo anterior, afirman que ha surgido una crisis en la salud mental de esta población desde que se popularizó el uso de dichas redes. Según Pérez-Elizondo, médico dermatooncólogo de la universidad Autónoma del Estado de México (2020), “[e]ntre las manifestaciones más evidentes es la ansiedad, depresión, estrés, frustración, y soledad creciente.” También afirma que el FOMO puede llevar a un círculo vicioso en el que las personas sienten un malestar emocional al ver a otros disfrutando de oportunidades de las que no han podido ser parte en las redes sociales. Por esta razón, desarrollan el hábito obsesivo de revisar las redes para enterarse de lo que las personas están haciendo y dejan de priorizar las actividades y experiencias propias, creando aún más insatisfacción.
Así pues, el FOMO limita las formas en las que el adolescente se relaciona con las personas; suele pasar que están tan pendientes de los dispositivos móviles o las redes sociales, que no buscan una conexión con las personas con las que están compartiendo. Por si fuera poco, según afirma Mook B, estudiante de la universidad de Carolina del Norte (2014), éste también evitaría que el individuo disfrute el presente y que cumpla sus metas, ya que solo puede pensar en lo que podría estar haciendo con otras personas en lugar de lo que ya está haciendo. En la mente del adolescente que padece de FOMO, siempre habrá una sensación de que lo que sea que esté haciendo en el momento, es menos gratificante que lo que otros están haciendo. En relación con lo anterior, Yana, M, Pérez, K, y Adco, H (2020) afirman que el adolescente que está conectado frecuentemente a las redes oculta su identidad, la cual queda mimetizada con la de otra persona por medio de la tecnología.
Las personas que padecen de FOMO son más propensas al uso excesivo de las redes sociales. Razón por la cual no es sorprendente que en las redes se haga uso de este miedo para enganchar al usuario. Redes tales como Instagram te muestran fotos que hacen que te enteres y veas lo que tus amigos están haciendo. Consiguientemente, se amplifica la sensación de que las los demás están teniendo experiencias más gratificantes a las que personalmente se están viviendo, ya sea un concierto, una fiesta, una salida al cine o algún otro evento social, pues siempre habrá contenido mostrando algo que le falte al usuario; esto lleva a la ya mencionada adicción, la cual ha traído nuevas complicaciones. Según Yana, M, Pérez, K, y Adco, H (2020) una de estas es la nomofobia. Esta hace que las personas que la sufren sienten la necesidad de estar siempre cerca de su celular para revisar las redes sociales. De otro modo, empiezan a sentir irritación o malestar.
Otro punto merece destacarse: en el caso de redes como Snapchat o Instagram, se puede ver cómo se hace uso de las historias, un tipo de contenido visual al que solo se puede acceder por tiempo limitado de modo que al pasar el límite de tiempo no se puede volver a acceder a este. Esto mantiene a los consumidores de las redes en estado de alerta, y el FOMO los obliga a estar pendientes del celular para no perderse este contenido; además, gracias a la naturaleza adictiva de las notificaciones, actualizaciones, mensajes nuevos y llamadas perdidas, las redes sociales han implementado zumbidos o alarmas para mantener al usuario al tanto de estas. Según Bernstein (1996) “[e]l estudiante está al tanto de cualquier tipo de señal de conexión, mensajes, subir y ver fotos, entre otros…” Según el Espectador (2015), se está empezando a ver cómo muchas personas reportan haber escuchado notificaciones en su celular cuando realmente no ha llegado ninguna. Esto demuestra que el usuario de las redes sociales tiene un miedo de perderse del contenido que podría acceder.
Trustmary, una página que aconseja empresas publicó un artículo en donde señala diferentes técnicas de implementación del FOMO. A partir de éste se puede afirmar que el uso de éstas no es exclusivo de las redes sociales, sino que además es común verla en la venta de productos. Este miedo se ha estado utilizando para maximizar ventas, de tal manera que se cree una insatisfacción en el consumidor cuando pierde la oportunidad de comprar un producto; técnicas tales como mostrar la cantidad de unidades disponibles de un producto, ofrecer descuentos a las primeras personas en inscribirse a un evento, o usar demostración social (reseñas, numero de ventas, etc.), son solo algunos ejemplos de cómo las empresas usan el FOMO a su favor. Por ejemplo, como se señala en el trabajo de Romero, A, publicista (2021), en ‘Tiktok’ se suelen viralizar libros y se crean comunidades alrededor de estos. Como resultado, los adolescentes sienten la necesidad de comprar el libro para hacerse llamar parte de esta comunidad, y no porque realmente les interese, ya que le temen a perderse de la tendencia.
Ahora bien, Llorens, F, con maestría en tecnologías de comunicación y Capdeferro, N, licenciada en psicopedagogía (2011), argumentan que acercarse a las redes sociales proporciona una oportunidad de comunicación y aprendizaje colaborativo, al brindar nuevas maneras de desarrollar las interacciones sociales. Aunque es cierto que el FOMO, al acercarnos a las redes, traiga nuevas oportunidades comunicativas como los chats, también pueden impactar de manera negativa el aprendizaje de los usuarios adolescentes. Según el estudio “El síndrome del FOMO y la degeneración del lenguaje escrito en los estudiantes de educación básica” realizado en 2019 por Yana, M, Sucari, W, Adco, H, Alanoca, R y Yana, N, estudiantes de la I.E.S “José Antonio Encinas”, en un grupo de 597 estudiantes de la esta misma institución de Juliaca, se demostró que el FOMO y el uso excesivo de las redes sociales, están relacionados a la degeneración del lenguaje escrito.
La degeneración a que se alude en el párrafo anterior, obedece a que los adolescentes omiten las mayúsculas, minúsculas y tildes en sus interacciones virtuales; tampoco consideran la normativa ortográfica, estructura del texto, coherencia y estructura de las oraciones individuales; por la razón anotada, se puede decir que estas redes promueven un tipo de comunicación que omite las reglas gramaticales y no fomenta el aprendizaje correcto del lenguaje, ya que se mezcla el lenguaje escrito con el oral. Además, según Vygotsky (2008), psicólogo que afirma que el significado de las palabras es susceptible a cambios y variaciones en su significado, dice que se está destruyendo la unión entre el pensamiento y la palabra como consecuencia de dichas variaciones.
De igual forma, los procesos académicos de los adolescentes que sufren de FOMO se ven afectados por la adicción a las redes sociales que viene junto al síntoma. Mas allá de deteriorar el lenguaje escrito como se mencionó anteriormente, los jóvenes se ven inmersos en la practicidad y rapidez de las redes, dejando en segundo plano las interacciones sociales y la condición física, los cuales son factores determinantes del desempeño académico. En el estudio “El síndrome FOMO y su incidencia en el desempeño académico estudiantil” realizado en 2017 por Yana, M, Pérez, K, y Adco, H, se descubrió que en un grupo de 3104 estudiantes de la IES “José Antonio Encinas” quienes presentan el síndrome de FOMO, un 45% están en nivel deficiente de desempeño en las áreas curriculares básicas. Esto muestra que este síndrome disminuye la capacidad de resolución de problemas y el nivel de dominio en pruebas que determinan oportunidades laborales y sociales. Inclusive se vio que 10.22% del grupo presentó daños a la materia gris del cerebro, afectando así los procesos cognitivos.
Dado lo anterior, es necesario empezar a promover estilos de vida que no se basen en la identidad virtual y que no le den tanta importancia a las redes y a su contenido. Ésta propuesta, conocida como el placer de perderse de algo o JOMO, acrónimo de la expresión anglosajona “Joy of missing out”, pretende que los adolescentes, al no sentir FOMO, se sientan más cómodos rechazando una invitación u oportunidad y solo hagan lo que realmente les interese y aporte un valor significativo a su vida. Para poder adoptar este estilo de vida, La Asociación Americana Del Corazón propone disfrutar un fin de semana desconectado o poner los dispositivos electrónicos en ‘No Molestar’ para no distraerse con el número de notificaciones y la tentación de revisarlas frecuentemente. Algunos de los beneficios que esto traería serían: mejores conexiones interpersonales, mejor sueño, menos ansiedad y más creatividad.
Recapitulando, hoy en día se ha podido observar una epidemia de insatisfacción en los adolescentes colombianos frente a sus vidas, como consecuencia del miedo a perderse de lo novedoso con lo que están expuestos en el mercado y en las redes sociales. Esto los ha llevado a dedicar una gran parte de su tiempo en los dispositivos móviles, los cuales, aunque puedan proporcionar oportunidades comunicativas y de aprendizaje, también se asocian a la crisis de salud mental que ha venido afectándolos y a la degeneración del lenguaje escrito. Para contrarrestar estos efectos del FOMO, se deben promover actividades fuera de las redes sociales a los adolescentes para evitar las consecuencias que su uso excesivo trae, y así mantener un mejor desempeño académico y salud mental.
Fuentes utilizadas:
Allen, N y Haidt, J (2020) Nature. Digital technology under scrutiny [PDF] Disponible en: https://media.nature.com/original/magazine-assets/d41586-020-00296-x/d41586-020-00296-x.pdf
American Heart Association (2021) JOMO: The Joy of Missing Out [PDF] Disponible en: https://www.heart.org/healthy-living/
Boogard, G (2021) Club Ensayos, REDES SOCIALES Y FOMO [Online] Disponible en: https://www.clubensayos.com/Psicolog%C3%ADa/REDES-SOCIALES-Y-FOMO/5364966.html
Cohen, A (2022) Psicología y Mente, El FOMO y las redes sociales [Online] Disponible en: https://psicologiaymente.com/social/fomo-redes-sociales
El Espectador (2015) El síndrome del celular fantasma [Online] Disponible en: https://www.elespectador.com/tecnologia/el-sindrome-del-celular-fantasma-article-561145/
Escamilla, O (2019) Merca 2.0, ¿Como detonar el FOMO desde las redes sociales de tu marca? [Online] Disponible en: https://www.merca20.com/como-detonar-fomo-redes-sociales/
Mook, B (2014) YouTube. FOMO – the fear of missing out: Bobby Mook at TEDxUNC [Online] Disponible en: https://youtu.be/1mZAQC9djPE
Pérez-Elizondo, A (2020) Psiquiatría.com ¿Qué es el síndrome FOMO? [PDF] Disponible en: https://psiquiatria.com/trabajos/usr_7775066768657.pdf
Romero, A (2021) Infoliteraria, Qué es el FOMO y cómo afecta tu TBR [Online] Disponible en: https://infoliteraria.com/2021/09/12/que-es-el-fomo-y-como-afecta-a-tu-tbr
Trustmary Team (2022) Trustmary. 7 ejemplos reales de cómo utilizar el miedo a perderse de algo (FOMO) en publicidad. [Online] Disponible en: https://trustmary.com/es/demostracion-social/7-ejemplos-reales-de-como-utilizar-el-miedo-a-perderse-de-algo-fomo-en-publicidad/
Trustmary Team (2022) Trustmary, FOMO: ¿Qué es? [Online] Disponible en: https://trustmary.com/es/marketing/fomo-que-es
Yana, M, Pérez, K, Adco, H (2020) Ilae. El síndrome FOMO y su incidencia en el desempeño académico estudiantil [PDF] Disponible en: https://www.ilae.edu.co/files/book-pdf/202010011416421926172709.pdf
Yana, M, Sucari, W, Adco, H, Alanoca, R, Yana, N (2019) Scielo. El síndrome del FOMO y la degeneración del lenguaje escrito en los estudiantes de educación básica [PDF] Disponible en: a04v10n2.pdf (scielo.org.pe)
Moller, S (2018) Biblogtecarios. FoMo: ¿Quién lo sufre y quién se beneficia? [Online] Disponible en:
Andrea Mesa

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