SÍ FALTA UNO YA NO SOY
SÍ FALTA UNO YA NO SOY
Quizás la idea de un triángulo para muchos pueda parecer extraña y peculiar. Muchos no lo verán, el triángulo siempre estará. A pesar de que nos enseñan que es una figura, es mucho más que eso. Para mí el triángulo representa la base de quien soy, son los tres pilares fundamentales, que sí falta uno ya no soy. Me gustaría ser un triángulo equilátero, tener un balance perfecto entre estos. No. Soy un triángulo escaleno. Por un lado, soy arte, soy la bailarina de una cajita musical que no para de bailar, soy la sangre del esfuerzo, soy el aplauso final después de un recital, soy la variación de dos minutos que se preparó durante meses, soy la que dice “no puedo, tengo ballet”, la que no cuenta “uno, dos, tres” sino “cinco, seis, siete y’”, la que expresa lo que no dice, y la que vive en un tutu. Otros me conocen como ciencia, soy la que ve una belleza en la inteligencia, la que le gusta entender el porqué de los acontecimientos, aquella que trabaja por lo que sueña, la que le gusta el reto de lo difícil, la niña que no perdió la fascinación de aprender, la que espera que lo imposible sea posible, y aquella que, aunque a veces no cree y pierde la motivación jamás la disciplina. Y también soy la hija, soy la amiga, soy la prima, la sobrina y soy la madre de un peludo. Ninguna de estas seria correcta o incorrecta sin la otra. No lo seria. Yo soy un triángulo, con tres vértices, tres lados y tres ángulos.
Silvana Zarta Zorro

Comentarios
Publicar un comentario